Buscar
Diccionario de la R.A.E
Por si tienes dudas con algunos términos. Aquí tienes este buscador. Seguro que te viene bien.
Últimos temas
Temas similares
15ª propuesta: "El infierno son los otros"
Página 1 de 1. • Compartir •
15ª propuesta: "El infierno son los otros"
A menudo la vida es un infierno, ¿nos lo queréis contar o lo tendremos que imaginar? No nos gusta lo previsible. Lo de las llamas y el diablo está ya muy visto ¿o quizá no tanto?
_________________

_________________________
tierradeescritoresaventureros@gmail.com
rumpelstinsky@abracadabra-nuncajamas.com

Rumpelstinsky- Administradora

- Cantidad de envíos: 1067
Fecha de inscripción: 08/07/2008
Especialista en...
Habilidades:
Re: 15ª propuesta: "El infierno son los otros"
Oyó sus pasos por la escalera, y el ruido de las llaves en eldescansillo. Entre las 20,30 y las 20,25 cada noche el cielo se convertía en infierno.

Víctor González- Moderador

- Cantidad de envíos: 331
Fecha de inscripción: 05/04/2009
Especialista en...
Habilidades:
Re: 15ª propuesta: "El infierno son los otros"
Víctor González escribió:Oyó sus pasos por la escalera, y el ruido de las llaves en eldescansillo. Entre las 20,30 y las 20,25 cada noche el cielo se convertía en infierno.
Me gusta, Víctor, pero aunque está claro que querías hacer un microrrelato, me sabe a poco. Me surgen demasiadas preguntas: ¿pasos de quién? ¿Se trata de una mujer maltratada, de una niña sujeta a abusos?, ¿por qué el cielo? En fin, que son dudas sin más, a mí me gusta tu idea.
Besotes.
_________________

_________________________
tierradeescritoresaventureros@gmail.com
rumpelstinsky@abracadabra-nuncajamas.com

Rumpelstinsky- Administradora

- Cantidad de envíos: 1067
Fecha de inscripción: 08/07/2008
Especialista en...
Habilidades:
Re: 15ª propuesta: "El infierno son los otros"
La gracia está precisamente en que a la vez que lees imagines sin que el texto sea explícito. Caben muchas explicaciones. Por ejemplo, el cielo es la soledad sin violencia, o con el butanero, o jugando con tranquilidad. Sólo he querido sugerir.

Víctor González- Moderador

- Cantidad de envíos: 331
Fecha de inscripción: 05/04/2009
Especialista en...
Habilidades:
Re: 15ª propuesta: "El infierno son los otros"
Otra variante Rumpel
Él la conoció con 17 años, cuando ella ya había alcanzado los cuarenta, aunque no los aparentase. Con ella descubrió el sexo y el dinero. A cambio ella encontró en él sexo e ingenuidad.
Aquella sociedad que brilló durante tres años, se opacó cuando Brenda, la hija que Clara tuvo con un militar de la base de Torrejón, llegó para visitar a su madre después de 4 años sin verla.
Lo hizo desde Cincinnati en vuelo directo, y ya en Barajas Clara montó la primera escena de celos, apenas ellos cruzaron una mirada cómplice.
Lo demás quizá no merezca la pena ser contado. Brenda y Miguel nunca llegaron a nada -creo que ni siquiera se caían bien- pero de aquella, Clara amenazó al chico con ponerlo de patitas en la calle.
Miguel vive encerrado, si encerrado entre aquellas cuatro paredes.
Él la conoció con 17 años, cuando ella ya había alcanzado los cuarenta, aunque no los aparentase. Con ella descubrió el sexo y el dinero. A cambio ella encontró en él sexo e ingenuidad.
Aquella sociedad que brilló durante tres años, se opacó cuando Brenda, la hija que Clara tuvo con un militar de la base de Torrejón, llegó para visitar a su madre después de 4 años sin verla.
Lo hizo desde Cincinnati en vuelo directo, y ya en Barajas Clara montó la primera escena de celos, apenas ellos cruzaron una mirada cómplice.
Lo demás quizá no merezca la pena ser contado. Brenda y Miguel nunca llegaron a nada -creo que ni siquiera se caían bien- pero de aquella, Clara amenazó al chico con ponerlo de patitas en la calle.
Miguel vive encerrado, si encerrado entre aquellas cuatro paredes.

Víctor González- Moderador

- Cantidad de envíos: 331
Fecha de inscripción: 05/04/2009
Especialista en...
Habilidades:
Re: 15ª propuesta: "El infierno son los otros"
El infierno son los otros
Ahora, llegando a la extrema vejez, cuando la senilidad no es lo peor que me depara mi lacónico futuro, puedo confesar mis actos, crímenes para algunos, que hicieron de mí la persona que soy. Pues no está bien que una misma persona funcione como juez y jurado, dando un único veredicto, para todos el mismo. Y yo fui esa persona.
Quizá estando atormentado desde mi pronta masculinidad, vi en sus rostros el reflejo del más puro instinto salvaje que sólo un demonio es capaz de mostrar, que sólo un cuerpo, repartido en las treinta y dos pobres poseídas que quisieron disfrutar de su más baja autoestima, y que no era más que un simple embrujo diabólico.
No… a lo largo de mi juventud me defendí de aquellos monstruos que querían desposeerme de mi cuerpo, tornándolo tan vil y nauseabundo como el de ellas; como el de él, transformado en ellas. Y una a una, mostrándome su horrible infierno, fueron desterradas del inhumano suelo que envenenaban con sus reptiles y sibilinos cuerpos que venían arrastrándose hacia mí, y no podía permitir, acabándolo con mis propias manos.
Y ahora ya, pasados tantos años, encerrado en esta cueva de frías y húmedas paredes, tan frías como el hierro que nos separa, puedo confesar que la culpa de todo es del mismísimo diablo que me las envió.
Haré justicia, una vez más, cuando el líquido errático sea introducido en mi cuerpo, cuando se prolongue por mi sangre y me acerque de un vez por todas hasta ti. Entonces podré plantarte cara allí abajo, en tu propio infierno.
Ahora, llegando a la extrema vejez, cuando la senilidad no es lo peor que me depara mi lacónico futuro, puedo confesar mis actos, crímenes para algunos, que hicieron de mí la persona que soy. Pues no está bien que una misma persona funcione como juez y jurado, dando un único veredicto, para todos el mismo. Y yo fui esa persona.
Quizá estando atormentado desde mi pronta masculinidad, vi en sus rostros el reflejo del más puro instinto salvaje que sólo un demonio es capaz de mostrar, que sólo un cuerpo, repartido en las treinta y dos pobres poseídas que quisieron disfrutar de su más baja autoestima, y que no era más que un simple embrujo diabólico.
No… a lo largo de mi juventud me defendí de aquellos monstruos que querían desposeerme de mi cuerpo, tornándolo tan vil y nauseabundo como el de ellas; como el de él, transformado en ellas. Y una a una, mostrándome su horrible infierno, fueron desterradas del inhumano suelo que envenenaban con sus reptiles y sibilinos cuerpos que venían arrastrándose hacia mí, y no podía permitir, acabándolo con mis propias manos.
Y ahora ya, pasados tantos años, encerrado en esta cueva de frías y húmedas paredes, tan frías como el hierro que nos separa, puedo confesar que la culpa de todo es del mismísimo diablo que me las envió.
Haré justicia, una vez más, cuando el líquido errático sea introducido en mi cuerpo, cuando se prolongue por mi sangre y me acerque de un vez por todas hasta ti. Entonces podré plantarte cara allí abajo, en tu propio infierno.

Hellraiser- Asiduo

- Cantidad de envíos: 136
Fecha de inscripción: 30/12/2011
Especialista en...
Habilidades:
Temas similares» Configuracion de SE w580 y otros modelos
» Del amor y otros demonios. Manuelli 2ºCOM.
» ¿Quien paga el Correo del Infierno de Enma Ai?
» PROPUESTA DEL MES
» Propuesta de torneos con mas competidores
» Del amor y otros demonios. Manuelli 2ºCOM.
» ¿Quien paga el Correo del Infierno de Enma Ai?
» PROPUESTA DEL MES
» Propuesta de torneos con mas competidores
Página 1 de 1.
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.










» Juegos literarios reunidos. Invitación a la escritura.
» Gramática de la fantasía. Introducción al arte de contar historias, de Gianni Rodari.
» Obabakoak de Bernardo Atxaga.
» Once horas con Mario de Miguel Delibes.
» 19ª Frase: "Era el sabor de la inocencia, el sabor de los sueños".
» Poesía: verso libre.
» El tiempo y el ritmo en un relato.
» Nueva imagen de la web